Tuesday, June 13, 2023

NUEVA SEMANA, MISMA ENCRUCIJADA - Publicado en la Gran Aldea el 13/06/2023

 EL TALADRO AZUL

M. Juan Szabo[1] y Luis A. Pacheco[2]





En un pasado no muy lejano, la reunión de la OPEP en Viena, y los anuncios que allí se emitían, marcaban la pauta al mercado, con suerte hasta la siguiente reunión. Y aunque los anuncios no fuesen siempre del gusto del mercado, al menos se pensaba que establecían algunas certidumbres en un escenario donde generalmente no abundan.

Por múltiples razones, la fuerza gravitacional de los anuncios desde Helferstorferstrasse 17 es hoy menor, o al menos la duración de sus efectos parece ser más corta. 

Los anuncios de la OPEP+ de hace una semana, se presumía que dictarían la pauta al mercado e inclusive permitirían reflotar los precios a niveles más acordes con los fundamentos del mercado. Sin embargo, esto no fue así, en parte porque los acuerdos grupales correspondieron a un mero reordenamiento de las reducciones previamente acordadas, y que lo único sustantivo resultó ser un recorte unilateral y voluntario de Saudí Arabia; era evidente de que había diferencias entre los asociados al cartel y que Rusia se había salido con las suyas. La reacción del mercado fue escasa y negativa. Más aún, algunos países del grupo como Rusia, Irán, Kuwait, EAU y Omán colocaron mayor volumen de crudo en el mercado, complementando su producción con drenaje de inventarios y administrado su consumo interno, incremento que fue compensado por menores exportaciones de Arabia Saudita e Irak.

No se había secado la tinta en el anuncio, cuando la atención de los analistas giró hacia un tema que ni siquiera estaba en el catalejo del mundo petrolero: se trata de un potencial acuerdo nuclear iraní.

El Middle East Eye (MEE) reportó acerca de unas conversaciones entre los representantes de EE. UU. e Irán, y que estos estarían cerca de un acuerdo interino sobre enriquecimiento nuclear y exportaciones de petróleo. La inesperada noticia fue desmentida por las partes poco después de aparecer en los medios, pero no lo suficientemente rápido como para evitar una caída brusca de los precios del petróleo, ni tampoco recuperar su nivel anterior; el mercado presiente que algún contacto o negociación debe estar ocurriendo que puede sumar barriles adicionales.

El artículo del MEE, ampliamente difundido, detalla que los contactos fueron realizados entre el negociador de EE. UU., Robert Malley, y el embajador de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani. El desmentido posterior fue interpretado como un esfuerzo político de control de daños en EE. UU. El Líder Supremo de Irán, Ayatolá Ali Khamenei, dijo este domingo a los medios iraníes: "No hay nada de malo en el acuerdo [con Occidente], pero la infraestructura de nuestra industria nuclear no debe ser tocada".

Por otro lado, el hecho de que el acuerdo permitiría la exportación de 1,0 MMbpd de crudo iraní, el mismo volumen que Arabia Saudita anunció que cerraría en julio, también ha creado suspicacia en los analistas, sobre todo visto dentro del contexto del descongelamiento de las relaciones entre los saudíes y los iraníes.

Por si fuera poco, el revuelo de estas noticias coincide con las reuniones del secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, y el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán (MBS), se especula que para informarle que se estaba negociando un acuerdo con su archirrival regional. 

En paralelo, el Washington Post reporta sobre un documento clasificado  que describe como, después de que el presidente Biden prometiera imponer "consecuencias" a Arabia Saudita por recortar la producción de petróleo el año pasado, Mohammed bin Salman amenazó en privado con cortar los lazos y tomar represalias económicas. 

Al margen de todas estas casualidades, o hechos cuidadosamente planificados, los seguidores independientes de tanqueros de crudo, como TankerTrackers, reportan un incremento sustancial en las exportaciones iraníes en las últimas dos semanas, como dice el dicho: “cuando “el río suena, es porque piedras trae.”

En suma, cada vez que se presentan indicaciones, a partir de los fundamentos, para que los precios petroleros repunten, aparece un titular, un rumor, una realidad, que revierte la tendencia alcista, tal como esta semana el ruido alrededor de Irán. En un mercado temeroso de una eventual recesión, cualquier disonancia se refleja en un debilitamiento de los precios. Esta confrontación continua entre fundamentos y percepción, ha mantenido los precios del crudo y sus productos en una banda que los países consumidores celebran. Pero más temprano que tarde, el mercado reaccionará a la realidad de que no existe suficiente suministro para satisfacer la demanda futura, si es que no hay un esfuerzo de incremento de inversiones para revertir ese déficit.

Esto último quizás es la explicación de muchos de los eventos que están en pleno desarrollo en el tablero petrolero: el cambio de postura de la administración Biden ante Irán y Venezuela, así como también el envío de emisarios a los países del Golfo Pérsico, los únicos que están apurando las inversiones en hidrocarburos. 

A efecto de estimar los niveles de suministro de petróleo a nivel global, es seguro asumir que la producción de los EE. UU. se mantendrá estable. La combinación de precios más bajos, y el mayor enfoque de las compañías petroleras a compensar a sus accionistas y promotores, dedicando el flujo de caja generado a reducir deuda, pagar dividendos y recomprar sus propias acciones, ha reducido las inversiones dedicadas al crecimiento. 

Así las cosas, durante 2023, es razonable pronosticar una leve, pero continuada reducción en la producción de EE. UU., con un punto de inflexión a principios del 2024, cuando se incrementaría la producción a medida que se comiencen a sentir los efectos del proceso de consolidación que ha venido ocurriendo en las cuencas de petróleo y gas “no convencional”. Las empresas operadoras, incluyendo a Exxon y Chevron, más eficientes como consecuencia de las sinergias operacionales y financieras, unos balances financieros más sólidos y acceso a tecnología de punta, retornarían al camino del crecimiento. 

Otro punto que pesa sobre la estrategia petrolera de EE. UU. es el hecho de que, durante la crisis energética del 2022 drenaron prácticamente la mitad de sus reservas estratégicas, ahora los toca volver a llenarlos. Están comenzando con una compra tímida de 6 MMBls a un precio apenas por encima de los 73 $/bbl.

En el hemisferio sur, encontramos los dos focos de incremento de producción petrolera en los próximos años. Por un lado, Guyana, que está desarrollando vertiginosamente las reservas recién descubiertas, ya produce casi 400 Mbpd y a finales de año se estima que alcance 650 Mbpd, en camino a lo que se perfila como un desarrollo seguro de hasta 1,0 MMbpd para finales de 2027. 

El otro centro de desarrollo, también en aguas profundas, es Brasil, cuya producción se ha incrementado en 2,0 MMbpd desde el inicio del siglo XXI, gracias a la oportuna incorporación del desarrollo de los yacimientos del presal en el 2013, justo cuando la producción de las cuencas tradicionales de Santos y Campos comenzaron su declinación y agotamiento.

La producción actual de Brasil es de unos 3,2 MMbpd, en camino a 4,3 MMbpd, según los pronósticos brasileños. Sin embargo, para alcanzar esos niveles tendrán que descubrir y desarrollar nuevas reservas. 

Petrobras pensaba hacerlo buscando el mismo tipo de evento geológico descubierto en Guyana, en la desembocadura del Amazonas. Pero como mencionamos anteriormente, no han obtenido las autorizaciones ambientales para iniciar esa campaña. A todo evento, a pesar de que su producción está estancada en 3,2 MMbpd, se estima que agregará unos 300 Mbpd en los próximos 12 meses, a medida que llegan cinco nuevas plataformas para el desarrollo del presal.

No se observan en el horizonte desarrollos en otras latitudes capaces de cambiar materialmente la composición del suministro global en el corto plazo.

Mientras tanto, el mercado intenta adminicular esta información con las informaciones cambiantes que llegan desde China en cuanto a efectividad de los estímulos aplicados a la economía, y la acción que tomara la Reserva Federal de EE. UU., apostando a que haga una pausa en el incremento de las tasas de interés por primera vez en más de un año. En forma similar, el Banco Central Europeo está repensando lo señalado por su presidente, Christine Lagarde, de continuar con los aumentos de tasas de interés, habida cuenta de que la Unión Europea entro en recesión técnica, al repetir la tasa negativa de 0,1 % de crecimiento en el primer trimestre.

En resumen, la demanda global de petróleo se ubica hoy entre 100 y 101 MMbpd, y su variación en el tiempo será función de las decisiones de política monetaria de los Bancos Centrales en su campaña antiinflacionaria y del comportamiento de la economía china; estos elementos tomarán tiempo en manifestarse y lo harán en conjunto con el crecimiento orgánico del consumo energético mundial. 

Por lo tanto, el balance entre suministro y demanda lo está determinando hoy día el lado del suministro de la ecuación, que podría mejorar con una política de inversiones en el sector de los hidrocarburos en las regiones de mayor competitividad o con una remoción global o selectiva de las sanciones económicas de EE. UU. a Irán y eventualmente contra otros países.

Así las cosas, el mercado petrolero actual está en un estado de ánimo sombrío. Al cierre del mercado la semana pasada, el Brent se cotizaba en 75 $/bbl, mientras el WTI lo hacía apenas por encima de los 70 $/bbl. No obstante, este resultado puntual, nuestras proyecciones continúan indicando un repunte durante la segunda mitad del año 2023, cuando los inventarios lleguen a niveles que comiencen a preocupar al mercado.

Transición Energética

Uno de los argumentos más manidos en la conversación sobre la transición energética es atribuirle los fenómenos naturales extraordinarios al calentamiento global, y responsabilizar, por implicación, a la industria de los combustibles fósiles. Los huracanes, las sequías, las lluvias, etc., explicados de una manera racional en los libros de geografía que usamos en bachillerato, hoy son testigos para la acusación en la inquisición desatada por intereses políticos e industriales en contra de la principal forma de energía de la sociedad moderna.

Todo esto viene a colación por los incendios que están ocurriendo en los bosques boreales de Canadá y sus muy visibles repercusiones en el norte de los EE. UU., que han sido prontamente alistados por los grupos anti-fósiles.

En una temporada normal, la temperatura y la lluvia, pero también las políticas locales de extinción de incendios, interacciones entre humanos y bosques y prácticas agrícolas, interactúan para provocar los incendios, sin mencionar que estos últimos son parte del ciclo natural de los bosques. En un reporte citado por el WSJ, se afirma que en el período 1959–2019 hubo un fuerte aumento en la destrucción causada por incendios forestales en la primera mitad de ese período de 60 años, y una disminución general en la segunda mitad.

Lejos de hacer un análisis más sosegado de la evidencia, algunos legisladores y los activistas, aprovechando el lamentable efecto que los incendios forestales están causando en la calidad del aire del noreste de EE. UU., aprovechan la oportunidad para requerir que el presidente Biden que declare una emergencia climática, lo que le daría poderes especiales, tales como bloquear las exportaciones de petróleo crudo y la imposición de otros límites a los combustibles fósiles. 

Este caso es un ejemplo ilustrativo de porque se necesita una discusión más balanceada y objetiva. Las reacciones instintivas pueden dar réditos políticos, pero ignoran los efectos de largo plazo en una sociedad que depende de la disponibilidad de energía confiable, barata y sustentable.

No hay más que recordar el intento de acelerar la sustitución de energía fósil por renovable durante la recuperación de la actividad económica post- COVID-19, que condujo a la crisis energética del 2021 y pavimentó el camino para el uso de la energía como arma por los rusos, para advertirnos de lo peligroso de “jugar” con la disponibilidad de energía.

 

 

Venezuela 

Aspectos político-económicos

Los datos del primer trimestre que existe un marcado decrecimiento de la economía, que amenaza con convertirse en recesión durante el resto del año 2023. El primer trimestre muestra números de producción nacional de 1,5 % menor que durante el mismo lapso en 2022. 

El declive obedece a menor demanda, mayor competencia de productos importados, falta de crédito bancario, altos niveles de impuestos y servicios públicos poco confiables, lo que mantiene el parque industrial operando a 30 % de su capacidad. 

El país ha sufrido apagones en la mayor parte del territorio nacional y una escasez aguda de combustibles, particularmente gasolina. Estos desabastecimientos, junto al descontento generalizado por los menguados salarios, ha generado un sinfín de protestas sociales que ha incluido a los trabajadores de PDVSA y las industrias de Guayana. El régimen se ha hecho la vista gorda sobre estos problemas, como también lo ha hecho con el retorno a las negociaciones con la oposición, lo cual a su vez mantiene paralizadas las potenciales conversaciones sobre la liberalización de las sanciones, que influyen sobre la actividad petrolera.

Actividades Operativas

Las fallas eléctricas en buena parte del país, particularmente en el Zulia y los estados andinos, por fallas en la transmisión desde la represa del Guri y falta de combustible para las termoeléctricas locales, ha afectado la producción petrolera. La producción de la segunda semana de junio retrocedió con respecto a los promedios del mes de mayo, la producción promedió 703 Mbpd, distribuidos como sigue:

·       Occidente                                    93 Mbpd (47 Boscán)                                                                                                         

·       Oriente/Sur:                             164 Mbpd                                                                                                            

·       Faja:                                             446 Mbpd (68 PetroPiar y PetroIndependencia)                                                           

·       TOTAL:                                      703 Mbpd (Chevron 115)

Sin duda, la actividad operativa más publicitada ha sido la incapacidad del parque refinador  nacional de producir gasolinas, como consecuencia del mal estado de las unidades de procesos de craqueo catalítico y reformación, aunado a la inexistencia de los aditivos requeridos en la formulación de las gasolinas. La situación se ha tornado grave, inclusive en la ciudad capital; al punto de tener que hacer una lotería para identificar las gasolineras que serán provistas de producto, que tienen que a su vez vender en cantidades limitadas por usuario. A pesar de esa situación, en días pasados zarpó un tanquero cargado de gasolina hacia la isla de Cuba.

Las exportaciones correspondientes a los primeros 9 días del mes de junio promediaron 460 Mbpd: 103 Mbpd fueron exportados por Chevron con destino al PADD 3 de EE. UU.; el remanente se envió a China como destino final, siguiendo los tradicionales mecanismos de despistaje a través del trueque iraní y el mecanismo de intermediarios vía Malasia. Estos números de exportaciones son poco representativos, al cubrir escasamente una semana, pero se irán consolidando durante el resto del mes.

En horas de la tarde del sábado 10 de junio de 2023, se registró una explosión en una subestación eléctrica de PDVSA, en Bachaquero, en el estado Zulia. El accidente dejó varias zonas residenciales sin energía eléctrica y afectará infraestructura petrolera y, por tanto, producción.

 

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[1] International Energy Analyst

[2] Nonresident Fellow Baker Institute

A New Crossroad - Published in ZIGNOX, June 14, 2023

ZIGNOX






A potential nuclear and oil agreement with Iran may bring as much as 1 million barrels of oil to a market constrained by economic recession fears. 


 JUAN M. SZABO, LUIS A. PACHECO (MADRID, BOGOTA--)  


Just days ago, the OPEC+ decision to cut production aimed to set the course for the oil market. But the gravitational force of the announcements issued from Helferstorferstrasse 17, in Vienna, is less strong today and shorter the duration of their effects.

The ink is barely dry and the attention of pundits and analysts has turned to an issue that was not even on the radar of the oil world: A potential Iranian nuclear/oil agreement.


The Middle East Eye reported last week that talks between US and Iranian representatives were close to an interim agreement on nuclear enrichment and oil exports. The unexpected news was denied by the parties shortly after appearing in the media, but not fast enough to prevent a sharp decline in oil prices. The market assumed that some contact or negotiation must be taking place that can add additional barrels.


The widely circulated MEE article detailed contacts made between US Special Envoy for Iran, Robert Malley, and Iran's ambassador to the UN, Amir Saeid Iravani. The subsequent denial of the leak was interpreted as a political effort at to conduct some damage control. Iran's Supreme Leader, Ayatollah Ali Khamenei, told Iranian media on Sunday : "There is nothing wrong with the deal [with the West], but the infrastructure of our nuclear industry must not be touched."


The commotion caused by this news took place hours after a meeting on June 7 between the US Secretary of State, Antony Blinken, and the Crown Prince of Saudi Arabia, Mohamed bin Salman, in Jeddah. And some analysts speculated that the purpose of the reunion was to inform the Saudis that a deal was being negotiated with its regional arch rival.

A potential agreement would allow the export of 1.0 MMbpd of Iranian crude, the same volume that Saudi Arabia announced it would cut in July, triggered some suspicions among analysts, especially when seen in the context of the unfreezing of relations between the Saudis and the Iranians.


In parallel, the Washington Post reported on a classified document describing how, after President Biden vowed to impose "consequences" on Saudi Arabia for cutting oil production last year, Mohammed bin Salman privately threatened to cut ties and retaliate financially.

In addition to all these coincidences, or carefully planned events, independent oil tanker trackers, such as TankerTrackers, reported a substantial increase in Iranian exports in the last two weeks, as the saying goes: “There's no smoke without fire.”



Every time that evidence emerges, based on fundamentals, for oil prices to rebound, there is a headline, a rumor, a reality, that reverses the upward trend, just like the noise around Iran this week. In a market fearful of a possible recession, any dissonance translates to weaker prices. 


This continuous confrontation between fundamentals and perception has kept the prices of crude oil and its products in a range that consuming countries celebrate. But sooner rather than later, the market will react to the reality that there is not enough supply to meet future demand, if there is not an effort to increase investment to reverse that deficit.


The latter is perhaps the explanation for many of the events that are in full swing on the oil patch: the change of position of the Biden administration towards Iran and Venezuela, as well as the sending of emissaries to the countries of the Persian Gulf, the only ones speeding up investments in hydrocarbons.

For estimating global oil supply levels, it is safe to assume that US production will remain stable. The combination of lower prices –and the greater focus of oil companies on compensating their shareholders and promoters, devoting the cash flow generated to reduce debt, pay dividends and buy back their own shares–, has reduced investments dedicated to growth.

Thus, during 2023, it is reasonable to forecast a slight but continued reduction in US production, with a turning point in early 2024, when production would increase as the effects of the corporate consolidation process that has been occurring in the “unconventional” oil and gas basins begin to kick-in. Operating companies, including Exxon and Chevron, more efficient because of operational and financial synergies, stronger balance sheets and access to cutting-edge technology, would return to the path of growth.

Another point that weighs on the US oil strategy is the fact that during the 2022's energy crisis, they drained almost half of their strategic reserves, and now it is their turn to refill them. They are starting with a timid purchase of 6 MMBls at a price just above USD73/bbl.

The case for two countries

In the southern hemisphere, we find two sources of rising oil production in the coming years. On the one hand, Guyana, which is rapidly developing the newly discovered reserves, is already producing almost 400 Mbpd and is estimated to reach 650 Mbpd by the end of the year. The country is on track for what is shaping up to be a safe development of up to 1.0 MMbpd by the end of 2027.


The other center of development, also in deep water, is Brazil, whose production has increased by 2.0 MMbpd since the beginning of the century, thanks to the timely incorporation of the development of pre-salt fields in 2013, just when the production from the traditional basins of Santos and Campos began its decline and depletion.

Brazil's current production is about 3.2 MMbpd, on track for 4.3 MMbpd, according to Brazilian forecasts. However, to reach those levels, they will have to find and develop new reserves.

Petrobras planned to look for the same type of geological formation discovered in Guyana, at the delta of the Amazon River. But as we mentioned in this space before, they have not obtained the environmental authorization to start the exploration. Although Brazil’s production is stagnant at 3.2 MMbpd, it is estimated that it will add some 300 Mbpd in the next 12 months, as five new platforms will develop the pre-salt.

There are no developments on the horizon in other latitudes capable of materially changing the composition of global supply in the short term.


Meanwhile, the market tries to manage this information with the changing information coming from China regarding the effectiveness of the stimuli applied to the economy, and the action taken by the US Federal Reserve, betting that it will pause raising interest rates for the first time in more than a year. Similarly, the European Central Bank is rethinking continuing with the interest rate increases, considering that the European Union just entered a technical recession, by repeating the negative rate of 0.1% growth in the first quarter.


In short, the global demand for oil is currently between 100 and 101 MMbpd, and its variation over time is a function of the monetary policy decisions of the Central Banks, in their efforts to contain inflation, and the behavior of the Chinese economy. These variables will take time to manifest themselves, and they will do so with the organic growth of world energy consumption.

Hence, the balance between supply and demand is today being determined by the supply side of the equation, which could improve with an investment policy in the hydrocarbons sector in the most competitive regions or with a global or selective removal of US economic sanctions against Iran and eventually against other countries.

As it is, the current oil market is in a gloomy mood. At the close of the market last week, Brent was trading at $75/bbl, while WTI was just above $70/bbl. Notwithstanding this one-off result, our projections continue to indicate a rebound during the second half of 2023, when inventories reach levels that begin to worry the market.

Energy Transition

One of the most worn-out arguments in the energy transition conversation is to attribute exceptional natural phenomena to global warming and blame, by implication, the fossil fuel industry. Hurricanes, droughts, rain, etc., explained in a rational way in the geography books that we use in high school, today are witnesses for the accusers in the inquisition unleashed by political and industrial interests against the main form of energy of modern society.


The fires taking place in Canada's boreal forests, and their very visible repercussions in the northern US, are the latest natural phenomena readily enlisted by anti-fossil groups.


In a normal season, temperature, rainfall, but also local firefighting policies, human-forest interactions, and agricultural practices, all interact to cause fires, not to mention that fires are also part of the natural cycle of forests. A report cited by the WSJ, states that in the period 1959–2019, there was a sharp increase in the destruction caused by forest fires in the first half of that 60-year period, and a decrease overall in the second half.


Far from making a calmer analysis of the evidence, some lawmakers and activists, taking advantage of the unfortunate effect that the wildfires are having on air quality in the northeastern US, once again implored President Biden to declare a climate emergency, which would give him special powers, such as blocking crude oil exports and imposing other limits on fossil fuels.


This case is an illustrative example of why a more balanced and objective discussion is needed. Knee-jerk reactions may pay off politically but ignore the long-term impact on a society that depends on the availability of reliable, cheap, and sustainable energy.


It is only necessary to remember the attempt to accelerate the substitution of fossil energy for renewable energy during the post-COVID-19 recovery of economic activity, which led to the energy crisis of 2021 and paved the way for the use of energy as a weapon by the Russians, to warn us of the danger of "playing" with the availability of energy.


Venezuela, Political-economic aspects

The data for the first quarter shows that there is a marked decline in the Venezuelan economy, which threatens to become a recession for the rest of this year. Q1 data shows national production 1.5% lower than the same period in 2022.


The decline is due to lower demand, greater competition from imported products, lack of bank lending, high levels of taxes and unreliable public services, which keeps the industrial park operating at 30% of its capacity.


Most parts of the country have suffered blackouts and an acute shortage of fuels, particularly gasoline. These shortages, and the general discontent over low wages, have generated endless social protests that have included PDVSA workers and the industries of Guayana. The regime has turned a blind eye to these issues, as well as on the calls to return to negotiations with the opposition, which in turn keeps talks to ease US economic sanctions at a standstill.


Operational Activities

Power failures in most of the country, particularly in Zulia and the Andean states in the western region, due to transmission failures from the Guri dam, as well as the lack of fuel for local thermoelectric plants, have affected oil output. Production for the second week of June fell, compared to May's averages. Production so far has averaged 703 Mbpd, distributed as follows:


  • West                93 Mbpd (47 Boscán)    
  • East/South:    164 Mbpd         
  • Belt:                 446 Mbpd (68 PetroPiar and PetroIndependencia)          
  • Total:               703 Mbpd (Chevron 115)

Undoubtedly, the most publicized operational activity has been the inability of the national refining park to produce gasoline, because of the poor condition of the catalytic cracking and reforming process units, coupled with the absence of the additives needed in the gasoline formulation. The situation has become serious, including in the capital city, to the point of having to bypass the gas stations that will be provided with the product, which they must sell in limited quantities per user. Despite this situation, recently, a tanker loaded with gasoline set sail for the island of Cuba.


Exports corresponding to the first 9 days of June averaged 460 Mbpd: 103 Mbpd were exported by Chevron to PADD 3 in the US; the remainder was sent to China as the final destination, following the traditional screening mechanisms through Iranian barter and the intermediary mechanism via Malaysia. These export numbers are not very representative, barely covering a week, but they will consolidate during the rest of the month.


To close the week, in the afternoon of Saturday, June 10, 2023, an explosion rattled a PDVSA's electrical substation, in Bachaquero, in Zulia state. The accident left several residential areas without electricity and will affect oil infrastructure and, therefore, future production. 

 

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Tuesday, June 06, 2023

OPEP+ JUEGA A PÓKER DE ALTO RIESGO - Publicado en la Gran Aldea 06/06/2023

 

EL TALADRO AZUL

                    

6/06/2023

M. Juan Szabo[1] y Luis A. Pacheco[2]


La tan esperada reunión de la OPEP+ en Viena se llevó a cabo este pasado domingo bajo condiciones complejas. Precios del petróleo a la baja, aunado a las tensiones y descontentos entre Rusia y los mayores productores de Medio Oriente, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), entre otros, pronosticaban conversaciones muy complejas; si se quiere una repetición de las diferencias a principios de 2020, que la pandemia obligó a zanjar, sin remediar lo fundamental. 

Los árabes acusan a Rusia de no haber honrado su compromiso de recortar su producción en 500 000 bpd. Los rusos han liquidado inventarios flotantes y aumentado exportación sacrificando consumo interno, para así generar ingresos incrementales que necesitan dado el alto gasto de la guerra con Ucrania. Según los árabes, la actitud rusa no solo ha afectado la percepción del mercado, a pesar de los recortes anunciados el pasado abril, sino que le resta seriedad a los acuerdos de cara al futuro.

No obstante, Arabia Saudita, el líder de facto del cartel ampliado, se encontró al llegar a la capital austríaca entre la espada y la pared. Sabían que no podían lograr unanimidad en el grupo para acordar una reducción adicional de la producción, pero no estaban dispuestos a entablar una guerra de precios, a sabiendas de que el incumplimiento de parte de los rusos es insostenible en el tiempo. Quizás lo más llamativo de lo que se filtró de la reunión, que duró 7 horas, fue que Rusia utilizó a Nigeria y a Angola como voceros de su oposición a los recortes de producción sugeridos por Arabia Saudita. 

La declaración final de la reunión requiere interpretación, ya que no es del todo clara. Por un lado, no se anunciaron nuevos recortes a los ya acordados desde octubre 2022 en reuniones previas, por lo que se presume que permanece el statu quo el resto de 2023. Sin embargo, se anunció una nueva distribución de cuotas que se harían efectivas desde enero de 2024 hasta diciembre de ese mismo año. La mayor parte de los recortes implícitos para el 2024 no son reales, porque resultan de ajustar las cuotas individuales, a sus producciones actuales; con la única excepción de EAU, a quien se le aprobó un incremento equivalente a las cuotas no utilizadas por los países Africanos. 

Por el otro lado, de manera inesperada, Arabia Saudita anunció una reducción voluntaria por parte de su país de 1,0 MMbpd durante el mes de julio, extensible en función del comportamiento del mercado. El ministro Saudí, príncipe Abdulaziz, de manera ambigua, calificó este gesto como una “chupeta Saudí”: un regalo a la comunidad petrolera y quizás un cumplimiento de su alerta a los especuladores que apuestan a la baja del mercado – perder credibilidad era un riesgo cierto. 

Los anuncios de la OPEP+ intentan poner orden entre sus miembros, que en su conjunto representan casi el 40 % de la producción a mundial, en un mercado donde el otro 60 % no parece poder orquestar una política cohesiva ni adaptativa. En fin de cuentas, esta decisión del cartel, o más bien de Arabia Saudita, trata de no solo impactar los precios del petróleo, sino también de señalar su peso en el mercado, aunque ya sabemos que el mercado reaccionará a los fundamentos y menos a los anuncios. La OPEP+ hace una apuesta de alto riesgo, y dadas las divisiones dentro del cartel es incierto que sea exitosa.

Mientras tanto, en Washington D.C., el acuerdo entre la Casa Blanca y la Cámara de Representantes desactivó la potencial crisis del impago advertida por gobierno estadounidense. El techo de la deuda fue incrementado y plasmado en una ley aprobaba, en forma acelerada, por ambas cámaras del congreso y ratificada por el presidente Biden.

El Mercado

Después de un inicio de semana incierto, el sentimiento alcista regresó al mercado petrolero, elevando el precio del crudo Brent por encima de los 76 $/bbl y el del WTI a casi 72 $/bbl, prácticamente a los niveles del cierre de la semana pasada. 

Si bien el leve aumento de los inventarios de crudo de EE. UU., y la débil perspectiva del sector de manufactura en china no ayudan en la recuperación de los precios petroleros, los primeros indicios al comienzo de las transacciones después de los anuncios de la OPEP+ indican una recuperación de los precios.

El mercado también espera, ansioso, por la decisión de la Reserva Federal (FED por sus siglas en inglés) tras señalar en su última reunión la posibilidad de una pausa en las subidas de tasas de interés. Sin embargo, esa decisión podría ser reconsiderada a raíz de los últimos datos económicos, particularmente la creación de 339.000 nuevos empleos, la cifra más alta desde enero, pero con un incremento del índice de desempleo hasta 3,7 % en comparación del 3,4 % de abril. 

Fuera de la OPEP+, el productor de mayor peso es sin duda los EE. UU., con una producción de crudo hoy día de más de 11 MMbpd. En la última década, la fuente de crecimiento fue la producción de petróleo y gas de las lutitas o lo que comúnmente se denomina hidrocarburo “no convencional”. Algunos estudiosos de la materia concluyen que este tipo de explotación está mostrando signos de agotamiento, y que está llegando al “Peak Shale Oil and Gas”, lo que se conoce como el Pico de Hubbert. En efecto, la productividad en el Pérmico, la mayor y mejor de las cuencas, cayó el año pasado por primera vez en la historia, debido a menores productividad por pozo y otras características propias de este tipo de producción. La continua reducción en la actividad de taladros -esta semana de 15 unidades- pudiera estar confirmando esa teoría. 

Sin embargo, al igual que al principio del siglo XXI, cuando la predicción del Pico de Hubbert fue demolida por la revolución tecnológica del “fracking” horizontal, impulsando un nuevo ciclo en la historia petrolera de EE. UU., esta vez no será diferente. Los avances tecnológicos irrumpirán en forma de una segunda ola de desarrollo de lutitas, probablemente con yacimientos con mayor extensión y menores tasas de declinación, en lo que podría ser la revolución de la “permeabilidad; si es que los precios del barril generan suficientes incentivos. 

En cuanto a la demanda de petróleo, esta no ha sido afectada por el devenir económico mundial, ni siquiera por los datos de la oficina de estadísticas de China que revelaron que los índices de crecimiento, tanto en el sector manufacturero como en el de construcción y servicios, han caído por segundo mes consecutivo. El mercado físico de crudo continúa exponiendo la debilidad relativa del suministro

Finalmente, no podemos dejar de mencionar el cambio que está experimentando el marcador “Dated Brent”, el índice de referencia de precios del petróleo más importante del mundo, utilizado para fijar los precios de alrededor de 70 % del petróleo crudo comercializado en el mundo. 

Este índice de referencia debe sus orígenes al desarrollo del mar del Norte en los años 70 y 80, y sustenta miles de millones de dólares en operaciones de futuros, opciones y otros derivados. Los volúmenes físicos de producción de crudo Brent han estado declinando, lo cual amenazaba su validez en el tiempo

Platts, parte de S&P Global Commodity Insights, lanzó por primera vez la evaluación del Dated Brent en 1987. Luego de alcanzar un pico la producción del Brent, se fueron incluyendo otros crudos del mar del Norte para compensar la declinación, integrando los crudos Forties, Oseberg, Ekofisk y Troll. A medida que la producción del mar del Norte languidece, Platts se dio a la tarea de evaluar la incorporación de otro crudo a la cesta y mantener la vigencia del índice en el tiempo, el crudo WTI Midland (USA) fue escogido por ser liviano, dulce y abundante para complementar la cesta actual.

Transición energética

Unos de los temas más candentes en las periódicas reuniones de accionistas de las empresas internacionales de hidrocarburos, es sobre las iniciativas de esas compañías para, por una parte, reducir las emisiones en sus actividades y sus productos, y por otra la estrategia de esas compañías para migrar sus inversiones hacia generación de “energía verde”. Para ejemplificar este tema, analizaremos algunos eventos recientes.

En esa discusión, hay un claro distingo entre la estrategia de las empresas europeas, donde el activismo de parte de los inversionistas es muy marcado, y las empresas norteamericanas que tienden a ser menos susceptibles al activismo.

Los accionistas ExxonMobil (NYSE: XOM) y Chevron (NYSE: CVX), en sus reciente reuniones, rechazaron los pedidos por medidas más estrictas para mitigar el cambio climático, descartando propuestas relacionadas con su reducción de emisiones. Los resultados financieros en los últimos trimestres, mostrando ganancias históricas, ayudaron a ambas empresas de EE. UU. a contrarrestar la presión de los grupos de inversores que pedían que siguieran a sus rivales europeos y aceptaran objetivos de reducción de emisiones más estrictos. Como dato curioso, las asambleas de Exxon y Chevron fueron realizadas en forma virtual para evitar manifestantes externos.  No fue así en el caso de Shell (SHELL: LON), BP (BP: LON) y TotalEnergies (Euronext Paris: TTE), cuyas asambleas de accionistas fueron objeto de protestas por activistas, pero también lograron contener las propuestas más radicales.

“No hay una sola gran petrolera que realmente quiera hacer la transición. Todos quieren aferrarse a los combustibles fósiles el mayor tiempo posible”, dijo Mark van Baal, fundador del grupo activista “Follow This”.

Su grupo, que representa a unos 9.500 accionistas de empresas de petróleo y gas, había solicitado a Exxon que estableciera metas a mediano plazo para reducir las emisiones de los combustibles quemados por los clientes - objetivos de Alcance 3. Esa resolución recibió menos de la mitad del apoyo que el año anterior, 11% de los votos emitidos en comparación con el 27% en 2022.

Darren Woods, presidente ejecutivo de ExxonMobil, indicó que “Follow This” es un grupo anti-petróleo y gas que utiliza objetivos ambientales y sociales para socavar el importante papel que juega Exxon" en la industria, y agregó que: "Alcance 3 les da a empresas como la nuestra cero crédito por reducir las emisiones de otros a través de tecnologías como la captura y el almacenamiento de carbono”.

Esta no es una discusión que va a desaparecer y será cada vez más difícil para las grandes petroleras esquivar el diseño de estrategias más agresivas con respecto a las emisiones de gases invernadero y su participación en el nuevo espacio energético.

Venezuela

Actividades Operativas

La producción de mayo promedió 712 Mbpd, distribuidos como sigue:

·       Occidente                                       98 (50 Boscán)                                                                                              

·       Oriente/Sur:                               165                                                                                                                    

·       Faja:                                               449 (69 PetroPiar y PetroIndependencia)                                                                   

·       TOTAL:                                         712 (Chevron 119)

·        

Numerosas publicaciones y analistas en la red han cubierto el tema de la producción de Chevron bajo la Licencia General 41  de la OFAC, y los acuerdos con PDVSA y el ministerio de petróleo, aunque los detalles de esos acuerdos no han sido publicados oficialmente, y es relevante para los análisis conocer el esquema operacional y volumétrico del aporte de Chevron a la producción y la exportación.  En ese sentido, se presenta un análisis simplificado de la producción, procesamiento y envío del crudo a los clientes finales, y en algunos casos a inventarios.

 

En el mes de mayo, las operaciones de Chevron produjeron 119 MBPD. El crudo producido en la Faja del Orinoco fue procesado en el mejorador de PetroPiar, en JOSE, o mezclado con crudo liviano para obtener las segregaciones comerciales Hamaca y Merey. Como resultado de esa operación se obtuvo 133 Mbpd de crudos de exportación, incluyendo 14 Mbpd de crudo de mezcla. Adicionalmente, Chevron exportó 11 Mbpd a las Bahamas, como paso intermedio a su destino final en EE. UU., estos barriles salieron de inventarios en Venezuela.

Los inventarios de crudo condensado iraní, utilizados como diluente, se normalizaron con la llegada de un cargamento de 2,0 MMBls, eliminando así las restricciones de dilución que se presentaron a principio de mes.

Las refinerías nacionales procesaron unos 230 Mbpd de crudo y productos intermedios, pero los problemas operativos con las unidades de craqueo catalítico y los reformadores limitaron la producción de gasolina, por lo que la escasez en el mercado doméstico ha continuado, más visiblemente en el interior del país.

En otro orden de ideas, el gobierno de Trinidad y Tobago, anuncio que sostendrán reuniones con PDVSA para avanzar en las negociaciones relacionadas con el suministro de gas natural, desde el Campo Dragón, en el noreste del país,  a la planta de licuefacción de gas en Trinidad. También indicaron que habían solicitado una revisión de las condiciones de la Licencia otorgada por la OFAC, ya que consideraban demasiado limitantes las restricciones de pago a Venezuela establecidas en la Licencia. 

 

 

 



[1] International Energy Analyst

[2] Nonresident Fellow Baker Institute

OPEC+ Plays High-Risk Poker - Published in ZIGNOX June 06, 2023

 EL TALADRO AZUL


JUAN M. SZABO, LUIS A. PACHECO(MADRID, BOGOTA--)  

The long-awaited OPEC+ meeting in Vienna took place on Sunday under complex conditions. Falling oil prices, coupled with tensions and discontent between Russia and the largest producers in the Middle East, Saudi Arabia, and the United Arab Emirates (UAE), among others, predicted tough talks. Some deja vu was in the room with similar differences of early 2020, which the pandemic forced to settle, but without remedying the core disagreements.

The Arabs accuse Russia of not having honored its commitment to cut production by 500,000 bpd. Indeed, the Russians have liquidated floating inventories and increased exports, sacrificing domestic consumption, to generate the incremental income they need to fund an expensive and prolonged war in Ukraine. According to the Arabs, the Russian attitude has not only affected the perception of the market, despite the cuts announced last April but also makes the agreements look less serious for the future.

However, Saudi Arabia, the de-facto leader of the expanded cartel, found itself between a rock and a hard place upon arrival to the Austrian capital. They knew that they could not achieve unanimity in the group to apply a further reduction in production, but they were not willing to engage in a price war, knowing that non-compliance of the Russians is unsustainable over time. Perhaps the most striking thing that leaked out of the seven-hour meeting was that Russia used Nigeria and Angola as mouthpieces for its opposition to Saudi Arabia's suggested production cuts.

The final statement of the meeting requires some interpretation, as it is not entirely clear. On the one hand, no new cuts to those already agreed upon since October 2022 were announced, so it is presumed that the status quo remains for the rest of this year.

Interestingly enough, a new quota distribution was announced that would become effective from January 2024 to December of that same year. Most of the implicit cuts for 2024 are not real because they result from adjusting individual quotas to their current productions; with the sole exception of the UAE, which managed to get an increase equivalent to the quotas not used by African countries.

On the other hand, unexpectedly, Saudi Arabia announced a voluntary reduction by its country of 1.0 Mmpd during July, extendable depending on the market's performance. The Saudi minister, Prince Abdulaziz bin Salman, ambiguously called this gesture a "Saudi lollipop": a gift to the oil community and perhaps a fulfillment of his warning to speculators who bet on the downside of the market. To be sure, losing credibility was a true risk given its prior threats.


OPEC+ announcements try to bring order to its members, which together represent almost 40% of world production, in a market where the other 60% do not seem to be able to orchestrate a cohesive or adaptive policy. Ultimately, this decision by the cartel, or rather by Saudi Arabia, tries not only to impact oil prices but also to signal how far they are willing to go. We already know that the market will react more to fundamentals and less to this sort of announcement. OPEC+ makes a high-risk bet, and given the divisions within the cartel, it is uncertain whether it will be successful.


Meanwhile, in Washington, DC, the agreement between the White House and the House of Representatives deactivated the potential default crisis threatened by the US government. The debt ceiling was increased and embodied in a law approved, in an accelerated manner, by both houses of Congress and ratified by President Biden.


The Market


After an uncertain start last week, bullish sentiment returned to the oil market, pushing the price of Brent crude above USD76/bbl and WTI to almost USD72/bbl, practically at the levels of the market close of last week. Although, the slight increase in US crude inventories and the weak China manufacturing sector outlook do not help in the recovery of oil prices, the initial transactions after the OPEP+ meeting point to a recovery in prices.


The market is also anxiously awaiting the decision of the Federal Reserve (Fed) after noting at its last meeting the possibility of a pause in rate hikes. However, that decision could be reconsidered in the light of the latest economic data, particularly the creation of 339,000 new jobs, the highest figure since January, but with the unemployment rate rising to 3.7% compared to 3.4% in April.

Outside of OPEC+, the largest producer is undoubtedly the US, with crude oil production today of more than 11Mmbpd. In the past decade, the source of growth has been oil and gas production from shale or what is commonly called “unconventional” hydrocarbon. Some analysts conclude that this type of exploitation is showing signs of exhaustion and that it is reaching the "Peak Shale Oil and Gas", akin to the Hubbert Peak for conventional hydrocarbons.  Indeed, productivity in the Permian, the largest and best of the unconventional basins, fell last year for the first time in history, due to a combination of lower productivity per well and other characteristics of this type of production. The continued reduction in rig activity (-15 units this week) could be a confirmation of that view.

However, just like at the beginning of the 21st century, when the Hubbert Peak prediction was demolished by the horizontal fracking technological revolution, fueling a new cycle in US oil history, this time will be no different. Technological advances will emerge in the form of a second wave of shale development, likely with larger reservoir extensions and slower rates of decline, in what could be the “permeability revolution” ; if barrel prices generate enough incentives, that is.

As for the demand part of the equation, this has not been affected by the global economic evolution, not even by the data from the Chinese statistics office that revealed that the growth rates, both in the manufacturing sector and in the construction and services, have fallen for the second consecutive month. The physical crude oil market continues to expose relative supply weakness

Finally, we cannot fail to mention the change that the “Dated Brent ” marker, the most important oil price benchmark in the world, used to set the prices of around 70% of the crude oil traded in the world, is undergoing.

This benchmark index owes its origins to the development of the North Sea in the 1970s and 1980s, and underpins billions of dollars in futures, options and other derivatives trading. The physical volumes of Brent Crude production have been declining, which threatens its validity over time.

Platts, part of S&P Global Commodity Insights, first launched the Dated Brent assessment in 1987. After the Brent production peaked, other North Sea crudes were included to offset the decline, integrating the crudes Forties, Oseberg, Ekofisk and Troll. As North Sea production languishes, Platts took upon the task of evaluating the addition of another crude to the basket and keeping the index valid over time. WTI Midland (USA) crude was chosen for being light, sweet, and plentiful, to complement the current basket.

Energy Transition

One of the hottest topics in the periodic meetings of shareholders of international oil and gas companies is about the initiatives of these companies to, on the one hand, reduce emissions in their activities and their products, and on the other, the strategy of these companies to migrate their investments towards the generation of “green energy”. To exemplify this theme, we will analyze some recent events.

In this discussion, there is a clear distinction between the strategy of European companies, where the presence of activist investors is well-marked, and North American companies, which tend to be less susceptible to activism.

Shareholders of ExxonMobil (NYSE: XOM) and Chevron (NYSE: CVX), in their recent meetings, rejected calls for tougher measures to mitigate climate change, ruling out proposals related to their emissions reduction. Financial results in recent quarters, showing record profits, helped both US companies counter pressure from investor groups calling for them to follow their European rivals and agree to tougher emissions reduction targets. As a curious fact, Exxon and Chevron assemblies were held virtually to avoid external protesters. Not so for Shell (SHELL: LON), BP (BP: LON), and TotalEnergies (Euronext Paris: TTE), whose shareholder meetings were interrupted by activists, but nevertheless managed to contain the most radical proposals.

“There is not a single big oil company that really wants to make the transition. Everyone wants to hold on to fossil fuels for as long as possible," said Mark van Baal, founder of the activist group Follow This .

His group, which represents some 9,500 oil and gas company shareholders, had asked Exxon to set medium-term goals to reduce emissions from fuels burned by customers - Scope 3 targets. That resolution received less than half the support of the previous year, 11% of the votes cast, compared to 27% in 2022.

Darren Woods, ExxonMobil's CEO, said that "Follow This" is an anti-oil and gas group that uses environmental and social targets to undermine the important role that Exxon plays in the industry, adding that: "Scope 3 gives companies like ours zero credit for reducing the emissions of others through technologies like carbon capture and storage.”

This is not a discussion that is going to go away, and it will be increasingly difficult for Big Oil to avoid devising more aggressive strategies regarding greenhouse gas emissions and their participation in the new energy space.


Venezuela, Operational Activities

May production averaged 712 Mbpd, distributed as follows:

West                            98 (50 Boscan)         

East/South:               165           

Belt:                          449 (69 PetroPiar and PetroIndependencia)           

Total:                        712 (Chevron 119)

Numerous online publications and analysts have covered the subject of Chevron's production under OFAC General License 41, and agreements with PDVSA and the oil ministry. Although the details of those agreements have not been officially published, it is relevant for the analysis to know the operational and volumetric scheme of Chevron's contribution to production and export. In this connection, a simplified analysis of the production, processing, and shipment of crude oil to final customers, and in some cases to inventories, is presented below.

In the month of May, Chevron's operations produced 119 MBPD. The crude produced in the Orinoco Belt was processed in the PetroPiar upgrader, located on the northern Caribbean coast, or mixed with light crude to obtain the commercial segregations Hamaca and Merey. As a result of this operation, 133 Mbpd of crude oil for export was obtained, including 14 Mbpd of blended crude. Additionally, Chevron exported 11 Mbpd to the Bahamas, as an intermediate step to its destination in the US, these last barrels were drained from inventories in Venezuela.

Inventories of Iranian crude oil condensate, used as diluent, were normalized with the arrival of a shipment of 2.0 Mmbls, thus eliminating the dilution restrictions that were present at the beginning of the month.

Domestic refineries processed some 230 Mbpd of crude and intermediate products, but operational problems with catalytic cracking units and reformers limited gasoline production, so shortages in the domestic market have continued, most visibly in the interior of the country. 

In another order of ideas, the government of Trinidad and Tobago announced that they will hold meetings with PDVSA to advance the negotiations related to the supply of natural gas, from Campo Dragón, in the northeast of the country, to the gas liquefaction plant in Trinidad. They also indicated that they had requested a review of the conditions of the license granted by OFAC, since they considered the payment restrictions to Venezuela established in the License too restrictive.


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HORMUZ, FROM A STRAIT TO A TUNNEL

  El Taladro Azul M. Juan Szabo [1] y Luis A. Pacheco [2] Published  Originally in Spanish in    LA GRAN ALDEA       The energy market situa...