Friday, December 26, 2014

LA ESTRELLA MÁS CERCANA - Parte 2





Habían transcurrido ya varios meses desde que el viejo profesor de astronomía  desapareciera de su observatorio, en el asteroide  Adventus I, sin más rastro que unas escuetas y crípticas líneas en su cuaderno de observaciones: "Salí a visitar a mi estrella".

En los días siguientes a su misteriosa desaparición, sus colegas habían hecho toda suerte de comentarios. Todos, con la excepción de su fiel estudiante, habían pasado de la inicial sorpresa y preocupación, a la indiferencia con que el tiempo hace que los seres humanos se dejen de interesar en los destinos de los extraños.


Lo cierto era que nadie le encontraba explicación a lo ocurrido, y en el asteroide,  donde no había donde esconderse ni medios de escape, el misterio era insoluble. Sin huellas que seguir, ni evidencia de delito, las autoridades de la universidad solo atinaron a reportar la desaparición y llenar las planillas que la muy burocrática administración había alguna vez diseñado para tales eventos.

Los más avezados aventuraban toda suerte de explicaciones, incluyendo que el profesor había sido víctima de un abducción por alienígenas (mitos atávicos  de esta raza exploradora), o que había encontrado una ventana a otra dimensión (todavía un tema de debate entre los entendidos).

Las  hijas del astrónomo, su única familia conocida, también habían dejado de hacer preguntas, y habían caído, aparentemente, aunque quien podía saberlo de seguro, víctimas de esa melancolía resignada con que el tiempo mitiga la ausencia de los afectos. 


La enorme distancia a la que se encontraban amortiguaba la pena causada por la desaparición, que después de todo había ocurrido para ellas hacía ya mucho tiempo, quizás desde el momento en que el destino había llevado al astrónomo lejos de su lado, a perseguir estrellas al otro lado del universo.

Solo 
AIRAM, la fiel estudiante, todavía perdía el sueño tratando de entender las razones que habían llevado a su viejo profesor a desaparecer de la manera sorpresiva y misteriosa en que lo había hecho; por razones de su relación académica había pasado mucho tiempo hablando con él, aunque ahora se daba cuenta lo poco que sabia de su vida personal.

Muchas veces 
AIRAM había notado como el profesor se ensimismaba, como si escudriñara su alma y no los espacios siderales como era su tendencia natural. Esta propensión a la distracción se la había atribuido a la avanzada edad del profesor, aunque este siempre se mostraba más jovial que sus colegas.


Era solo ahora, después del evento, cuando se arrepentía de su superficialidad. Se arrepentía de no haber hecho las preguntas necesarias, de no haber leído las señales que ahora parecían obvias, de no haberse tomado el tiempo para ser un poco más sensible a lo que ahora le parecían las llamadas silenciosas del profesor.

Pero nunca había habido tiempo para ello. A su edad, y con su ambición, otras eran sus prioridades. Su trabajo era su centro y había asumido que alguien como el profesor también compartía esa dedicación obsesiva con el trabajo y no tenía tiempo que perder en sentimentalismos. El romance y la poesía, había asumido, eran solo veleidades para las cuales no le sobraba el tiempo.

Pero la ausencia del profesor había despertado algo más que la curiosidad por saber de su paradero. A donde había ido el profesor era casi inmaterial. El porqué era lo que la obsesionaba. 


Cuando encontraba tiempo, que no era a menudo pues tenía que terminar su tesis y ahora sin el profesor para guiarla esto se le había complicado, pasaba horas observando a través de su telescopio la última  estrella que el profesor había anotado en su cuaderno de observaciones, una estrella doble que era una rareza en esta esquina del universo. 

Había aprendido a apreciar la belleza de esos cuerpos celestes, como los llamaban los precursores del plante madre, pero no conseguía ninguna explicación.

AIRAM observaba  la estrella como si esperase que de ella surgiera la explicación que buscaba, pero siempre terminaba defraudada  e impaciente, sin respuesta, sin explicación.
Una mañana, o al menos en la porción del tiempo que  arbitrariamente pasa como tal en esta distante esquina del universo, AIRAM empezó a recibir mensajes misteriosos en su terminal. 

Estos mensajes, cuyo remitente firmaba como EP, le conminaban a que insistiera en observar el sector del Universo donde el profesor había descubierto su última estrella antes de desaparecer.

Al principio, AIRAM no le prestó ninguna atención a estos mensajes, los cuales atribuyó al humor perverso de sus colegas estudiantes, que sabían de su obsesión  con el profesor y su estrella, y por más que intentaba descubrir su origen, no podía descubrir de quién provenían. Tampoco quería investigar mucho, suficiente reputación de excentricidad ya tenía como para añadir ahora el recibir mensajes misteriosos.

Pero los mensajes siguieron y se hacían cada vez más insistentes. AIRAM comenzó a notar detalles que empezaron a picar su natural curiosidad. En la esquina superior derecha de los mensajes empezó a identificar una extraña sucesión  de letras que cambiaban con cada mensaje: I-dec (g), II-dec (g), IX-dec (g)….XI-dec (g)…

Al principio pensó que era una clave para identificar al remitente en una suerte de humor negro universitario y se devanó los sesos en un vano intento por descifrarla. Pero los símbolos no le hacían sentido. Luego se  le ocurrió que pudieran ser unas coordenadas, pero no coincidían con ningún sistema que el conociera y una búsqueda en la base de datos del observatorio, a la que accedía a través de su terminal personal, no arrojó nada.

Por otro lado, en la vecindad de la estrella del profesor, de manera inexplicable, una nueva estrella, había emergido. Primero con una luminosidad tenue, pero en aumento notorio.  Un evento que a todas luces  era improbable ¿pero cómo contradecir a los instrumentos que así lo indicaban? No se atrevió a mencionarlo en la facultad. Toda la situación lucía impenetrable y para su mente científica inexplicable.

Los mensajes seguían llegando a su terminal: XIX-dec (g), XX-dec (g)…XXI- dec (g). El patrón de variación era obvio, pero el significado se le escapaba. Si al menos pudiera identificar los caracteres comunes, “dec(g)”, eso seguro la encaminaría. Lo que más le inquietaba era que le parecía reconocer  en estas  notas algunas de las frases que su viejo Profesor usaba para darle instrucciones.

Si, su imaginación empezaba a jugarle trucos, pensó.

Mientras tanto la nueva estrella se hacía cada día más brillante. Ya hasta los otros miembros del observatorio, que poco veían esa parte del espacio, habían comenzado  a notarlo y rumores circulaban de que estaba relacionado con algún extraño fenómeno espacial hasta la fecha desconocido.

XXII – dec (g)…En su desazón decidió, a pesar de su temor a lucir estúpida ante sus colegas, buscar ayuda para interpretar lo que estaba pasando. Buscó al profesor Gabriel, quién era lo más cercano a un amigo que su profesor había tenido, y que después de la desaparición se había limitado a encoger sus hombros  cuando se le preguntaba por el paradero del profesor, o las razones de  su desaparición.

XXIII – dec (g)…le hizo un recuento al Prof. Gabriel de todo: su continua obsesión con la desaparición de su profesor, las notas que recibía y su misteriosa codificación, la creciente luminosidad de la nueva estrella, en fin todo lo que le preocupaba. Quizás Gabriel no tendría respuestas, pero compartirlo  hacía  la carga más liviana.

El Prof. Gabriel la oyó con paciencia.  Contrario a los temores de AIRAM,  ni se burló de ella,  ni la remitió a la enfermería para ponerla bajo observación.   Por el contrario, tomó las notas impresas que AIRAM le había traído  y las estudió con detenimiento…luego de unos minutos se sonrió  como quién se ríe de un chiste privado y dijo tajantemente: “Mateo 2:10”.

AIRAM lo miró perplejo. ¿Qué quiere decir eso? No entiendo nada. El profesor Gabriel lo miró con compasión y le replicó: “¿sabías que tu viejo profesor tenía como hobby la historia  antigua del planeta madre, pre éxodo?”

Con esas palabras el Prof. Gabriel se replegó a su terminal y dio la conversación por terminada. AIRAM se levantó y regresó a su cubículo, más confundido que antes y habiendo perdido toda esperanza de entender la desaparición del profesor o los eventos posteriores. Con esa frustración se acostó y trató de dormir.

Pero no le fue posible conciliar el sueño.  Se levantó y enfrentó su terminal con las claves que el Prof. Gabriel le había dado.  Le recitó a la pantalla la nueva información y le pidió que hiciera nuevas asociaciones. A AIRAM le pareció que tomaba una eternidad, lo que en verdad solo tomó unas fracciones de segundo. En la  pantalla, la respuesta ahora se le aparecía obvia. En ese momento el terminal recibió otra nota, en la esquina superior derecha las siglas ahora leían XXIV – dec (g).

AIRAM salió corriendo, casi era la hora que la nota anunciaba. Abrió las puertas del observatorio con un fuerte golpe y se sentó enfrente del terminal a observar el universo en la dirección que hace unos meses el Astrónomo había descubierto su nueva estrella la noche de su desaparición... 

AIRAM miraba boquiabierta, la estrella que recién le hacía compañía al sistema Alfa Centauro se convertía en un astro fulgurante delante de sus propios ojos… en el escritorio yacía la impresión del resultado de la búsqueda que su terminal había hecho con la información del Prof. Gabriel...


“Mateo 2: escrito antiguo que relata la venida de niño con poderes especiales… la tradición ya olvidada habla de un nacimiento en el día conocido como 25 de diciembre, del calendario gregoriano (referencia fuera del rango de asociación de los datos existentes… imperio romano – no hay referencias conocidas…

…2:7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;
2:8 y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.
2:9 Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.
2:10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.
2:11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.”


AIRAM no pudo contener sus lágrimas ante la belleza del espectáculo que observaba. A la estrella gemela del profesor se le había unido una nueva como rotando enamorada alrededor del sistema que había descubierto el profesor. Era casi como si un nuevo sol iluminara, si tal cosa fuese posible, al asteroide Adventus I. 

En ese momento el terminal anunció el arribo de una nuevo mensaje.



XXV – decembris

"finalmente, la estrella” - EP









Thursday, December 18, 2014

LA ESTRELLA MAS CERCANA - Navidad 2014

 LA ESTRELLA MAS CERCANA - Navidad 2014


Diciembre está de nuevo con nosotros, y con él regresa esa extraña mezcla de nostalgia  por las navidades de nuestra infancia, si las recordamos felices,  y de arrepentimiento por todas las cosas que planeamos para hacer durante el año que termina,  y que nunca alcanzamos  llevar a cabo.

Hoy me siento a escribir estas líneas, que ya se me han convertido en una suerte de tradición personal anual, en la esperanza de que alguien, ojalá que muchos de los que me han alcanzado a leer alguna vez, amigos o no, reciban esto como la prueba de que el vínculo que alguna vez tuvimos, aun sin conocernos, sigue siendo parte del tejido del universo.

En años pasados me dejé llevar por la nostalgia, esa no muy confiable narradora que viste al pasado con su mejor ropa dominguera y lo hace lucir siempre brillante, engañosamente mejor de lo que fue, solo para dejarnos melancólicos con nuestro presente, Este año voy a romper ese molde. 

No hablaré del pasado, ni de la inocencia pérdida, ni de la segura tristeza que a muchos agobia por encontrarse lejos de la tierra que los vio nacer, o que aún estando en ella la ven marchitarse lenta pero seguramente bajo la bota del opresor.

Me rehuso, no solo por el bienestar de mi alma, sino también por el de los míos, a seguir rumiando viejas heridas. Estaría siendo ingrato con el destino que me ha traído hasta aquí por un camino, que aunque sinuoso y por demás azaroso, ha tenido más días que noches.

Uno de los símbolos de la navidad es la estrella de Belén, que en el evangelio de San Mateo revela a los Reyes Magos el nacimiento de Jesús y luego los guía a Belén.  Si fue o no un objeto real, esa estrella nos significa la esperanza que se renueva cada navidad, seamos o no creyentes. Es en ese espíritu que he escrito, y  les comparto, como un símbolo de renovada esperanza, esta pequeña historia. ¡FELIZ NAVIDAD!



  
Una vez más el cansado astrónomo tomó su lugar en el observatorio. Música de Elgar en el viejo gramófono, siempre la misma pieza, NIMROD, el rey mesopotámico de quien se dice construyó la Torre de Babel. El astrónomo lo consideraba apropiado como telón de fondo de su nocturnal búsqueda de estrellas. 

Siempre el mismo ritual, aún en los días  en que la atmósfera hacía de la observación un ejercicio en futilidad. Pero cuál era el propósito de quedarse en casa, se decía a sí mismo, la mera posibilidad de descubrir una nueva estrella, aun durante esos días de grueso cortinaje, era mejor que la seguridad de  la desnudez del techo de la recamara en esa vieja universidad a la que el amor por los cuerpos celestiales lo había confinado, en ese lejano rincón del universo.

Aún recordaba con alegría infantil la primera estrella que había visto, en el viejo reflector del abuelo, guiado solo por su instinto y algunas notas que el abuelo había dejado olvidadas en el raído estuche donde guardaba el viejo telescopio, y que yacía olvidado en el closet de la casa familiar.

Un día, ya hace muchas lunas, curioseando, como es de niños hacer, se había topado con ese pequeño tesoro. Esa primera estrella fue como su primer amor, único, brillante, irremplazable y para siempre perdido.

EL telescopio lo encontró  detrás del oxidado teodolito, oculto trás los golpeados binoculares  Zeiss,  la antigua calculadora mecánica, y un antiguo revolver plateado de cachas de nácar, que para suerte del curioso niño estaba descargado y probablemente inservible.

Sobre el escritorio, en el mismo estudio, los cientos de periódicos que el abuelo guardaba con meticulosidad de bibliotecario. En cada uno de ellos el crucigrama debidamente terminado y el damero siempre concluso. Aunque fuese con la ayuda del Larousse; el abuelo siempre se tomó en serio su deber diario  de completarlos.

Esa primera estrella lo había hecho enamorarse del firmamento y de los telescopios. No había sensación más enriquecedora para el niño que transportarse, aunque solo fuese a través de la lente, a ese mundo distante donde residen las luces eternas de la creación.

Cuando su padre murió, sin llegar a verlo hombre,  su madre le había dicho que había ido a brillar con las otras estrellas y que desde ahí lo cuidaba. Fue un pobre consuelo en ese momento y pronto entendió que también era una mentira piadosa, pero por mucho tiempo hizo que cada vez que pudiera, con el telescopio del abuelo, buscara a su padre entre las estrellas.

Pero los niños se hacen hombres, aunque los hombres nunca dejan de ser niños. Y la búsqueda del padre muerto en el firmamento, dio paso a una pasión por las estrellas que había guiado su vida hasta entonces. Muchas estrellas había visto en su vida. Grandes, pequeñas, dobles,  lejanas, cercanas, pulsares, en nacimiento, super novas en agonía. Atravesó el universo entero, en búsqueda de esa estrella que había ansiado toda la vida. La estrella que pondría su nombre en los libros para toda la eternidad, y después de la cual podría desvanecerse en quién sabe qué esquina de la galaxia.

Pero se había hecho viejo en esa búsqueda. Había sacrificado su juventud, sus amores, sus afectos, en lo que ya le empezaba a parecer como un viaje sin destino. Es cierto que era respetado en su profesión. Es cierto que sus hijas, ya crecidas, siempre llamaban y se interesaban educadamente de sus quehaceres, antes de empezar a parlotear de sus propias vidas. Pero no era infeliz, sus estrellas siempre estaban ahí para acompañarlo, brillantes, misteriosas, comprensivas, sin reproche.

Esta noche, como muchas otras, en ese remoto rincón del universo, el astrónomo recorrería con su telescopio el sector del firmamento que ese día le había tocado escudriñar dentro del diseño de su nocturna disciplina. Una ventana dentro de la infinitud. Quizá sería otra más de esas noches sin nada que reportar, ya se había acostumbrado a ellas. Sabía que el fracaso era el precio que le tocaba pagar por el éxito de la eventual captura de una nueva estrella.

El Astrónomo observaba con atención, escudriñaba la pantalla que su nuevo estudiante le había conectado al telescopio. En ella podía ver más cómodamente el sector que analizaba, sin tener que encorvarse sobre el visor, como en los viejos tiempos. El astrónomo era de la vieja escuela, pero este artilugio ciertamente hacía las cosas más fáciles. Hizo  una nota mental para agradecerle al estudiante en la mañana por haber hecho el esfuerzo. Si solo…

Bien entrada la noche, cuando el líquido marrón que pasa por café en estos parajes del universo ya no surtía efecto, y los parpados se le empezaban a cerrar como puertas de viejo monasterio, el astrónomo oyó el familiar sonido electrónico, entre sonar de submarino y campanilla de heladero de su lejana infancia, que el sistema emitía ante la detección de un objeto que no estaba en su base de datos.

Al principio no hubo sobresalto. Las más de las veces esto eran falsas alamas. Imperfecciones en el tejido  cósmico que el sistema malinterpretaba, o a lo sumo estrellas fugaces detectadas para nunca más ser vistas. De manera metódica, con la fuerza de la costumbre y la disciplina de tantos años, el astrónomo procedió a hacer el despiste.

Conforme avanzaba en su análisis de la información,  su corazón empezaba a latir con un ritmo más acelerado, su respiración se empezó a hacer más rápida, las perlas de sudor empezaron a poblar su frente, aunque esta esquina del universo el calor era algo desconocido.

Era  una sensación que siempre había anhelado, el encontrarse con una nueva estrella. Lo más cercano a enamorarse que conocía, o al menos a lo que creía recordar se siente cómo enamoramiento.

¿Por qué no la había visto antes? Según sus notas esta estrella no debía estar ahí. ¿Sería que estaba perdiendo sus cabales? ¿Será que ya estoy muy viejo para esto? Pensó sin mucha convicción. El médico ya le había advertido de la inconveniencia de estas largas sesiones. Debe ser esta pantalla, se dijo a si mismo e hizo una nota mental, sobre la anterior, de mencionárselo al estudiante en la mañana para que la revisara. De un tirón desconectó el cable  de la pantalla y miró directamente a través del visor.

Allí estaba, clara y brillante, orgullosa como diamante desplegado en el terciopelo del oscuro infinito del universo. Verificó sus notas una y otra vez. No debía estar ahí, pero estaba. No había explicación posible. Era la estrella más hermosa que jamás había visto. Se restregó los ojos. Ahí seguía. Trato de concentrarse en el método: medición, verificación, documentación. Pero su mente se desconcentraba ante la estrella que veía. No había nadie a quien llamar, a esa hora el todo observatorio dormía. La tenía para el solo, aunque fuese solo por esa noche, mañana sería de todos y la habría perdido.

Había que nombrarla, buscó en el catálogo interestelar por un nombre apropiado y finalmente lo encontró: MJ1. En la bitácora anotó sus datos, que el computador ya había calculado:

Tipo: G2 V
Masa: 2,167-1030 kg (1,09 veces la masa solar)
Diámetro: 1.670.000 km (1,2 veces el diámetro del Sol)
Luminosidad: 1,6 veces la del Sol.

Su propia estrella. Empezó a sentir sueño. Miró una última vez a través del telescopio. Pues claro que estaba ahí. Casi parecía que la estrella le sonreía, le invitaba. Debo ya estar viendo visiones, pensó el viejo astrónomo. Escribió algo en su cuaderno y luego se entregó al sueño lentamente.

A la mañana siguiente, o lo que pasa por mañana en este lugar de eterna oscuridad, el estudiante entró al observatorio buscando al astrónomo. No lo encontró en la recamara de su claustro y pensó que, como ya era su costumbre, se había quedado dormido trabajando.

Sobre la mesa de trabajo los anteojos  de su porfesor estaban recostados de su pluma fuente; también su cuaderno abierto en la bitácora del día anterior. Una taza semivacía de café frió hacia ver que había estado ahí, pero ya no estaba. No había muchos lugares donde esconderse en este pequeño asteroide que era el observatorio.  

El estudiante curioso miró al cuaderno del astrónomo con curiosidad, leyó el reporte de la nueva estrella  y se llenó de escepticismo. En ese sector no había estrellas, el profesor está perdiendo la chaveta, pensó con tristeza. Pero se forzó a ver a través del telescopio y su sorpresa fue tal, que casi se cae del banco donde estaba sentado.

Ahí, donde los apuntes del viejo profesor señalaban, no solo estaba la estrella, tan brillante como reportada, sino que tenía una compañera, más pequeña, menos brillante. El profesor no solo había descubierto una estrella en el lugar más inesperado, sino que había descubierto dos: un sistema binario, pero de manera extraña no lo había reportado. El estudiante volvió a leer el cuaderno y cayó en cuenta que en la última línea del cuaderno, en la caligrafía engorrosa del profesor, se leía a duras penas: “Salí a visitar a mi estrella, no esperen por mí.”

En el viejo gramófono, NIMROD volvía a repetirse.


  

Tuesday, October 14, 2014

El Petróleo: Un Viaje Inconcluso

El Petróleo: Un Viaje Inconcluso
Escrito por Rafael Arraiz Lucca 
Video Anecdotas:  Luis A. Pacheco.

“El petróleo: un viaje inconcluso” nace de la inspiración de dos personas, un historiador y un petrolero, que conscientes de la complementariedad de sus competencias, unen esfuerzos para canalizar un propósito común: hacer una versión breve de la historia del petróleo de forma amena, interesante y accesible a todo público.



Lo puede descargar gratis en Itunes:
https://itunes.apple.com/…/petroleo-viaje-inco…/id928010175…

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Saturday, July 19, 2014

Ramón Espinasa: El Sector Petrolero Quince Años Después




El Sector Petrolero Quince Años Después 
Ramón Espinasa, Ph.D. 
Profesor Adjunto, Georgetown University

1998 fue el año de máxima producción de la Industria Petrolera después de la nacionalización. Fue también el año de máxima productividad y de costos más bajos de producción. 
El crecimiento sostenido de la producción de petróleo en el país a lo largo de los casi tres lustros que se inician en 1985 se sustentó en tres estrategias aprobadas por el Ejecutivo e implantadas por la gerencia profesional de PDVSA.
Las tres estrategias tuvieron que ver con crear y acumular conocimiento como base del crecimiento; la reintegración vertical de la empresa en el exterior para asegurar mercados para la disposición de los crudos nacionales y el crecimiento en función de la base de reservas y las oportunidades de mercado.
Bases del Crecimiento 
La estrategia fundamental del crecimiento de PDVSA fue la de creación y acumulación de conocimiento: la industria petrolera nacionalizada tuvo desde un principio una clara orientación de preservar el conocimiento adquirido, como queda de manifiesto en los contratos de asistencia y transferencia tecnológica con las empresas transnacionales que operaban en el país. 

Desde su creación la empresa implantó una estrategia de largo plazo de formación y preservación del personal nacional en las distintas áreas, desde las escuelas de formación artesanal y técnica, al adiestramiento de una fuerza de trabajo profesional de primer nivel internacional. Esto se concretó en una política de recursos humanos que premiaba el mérito profesional. PDVSA ofrecía una carrera de largo plazo como instrumento de acumulación técnica de conocimiento. El conocimiento estaba acumulado en cada uno de los profesionales y técnicos de PDVSA, ese era su principal activo. Los profesionales en las distintas áreas eran antes que nada técnicos de primer nivel internacional. 

El conocimiento profundo de la producción, transporte y procesamiento de los crudos nacionales, en particular de los crudos pesados y extra pesados, fue la piedra angular del crecimiento de PDVSA a partir de 1985, una vez consolidada la empresa después de la nacionalización. El legado emblemático de esta política fue el INTEVEP, instituto de investigación y desarrollo tecnológico, referencia mundial hasta finales de los noventa. La originalidad y la calidad de la investigación de este instituto hicieron que Venezuela destacara por mucho sobre el resto de los países latinoamericanos en el registro de patentes internacionales en la última década del siglo pasado.

Segunda, ya a mediados de los ochenta, fue la estrategia de internacionalización: Previendo la creciente producción de crudos pesados y ácidos (de peor calidad y difícil disposición) la dirección de PDVSA decidió iniciar un proceso de compra de capacidad de refinación en el exterior, para irla adaptando para tomar y procesar cantidades crecientes de crudos venezolanos y así no tener que venderlos a descuento. El proceso de integración vertical internacional de la industria petrolera nacional se tradujo en cuantiosas ganancias para el país.

El legado más emblemático de esta estrategia es el sistema CITGO. La importancia y conveniencia de esta estrategia queda de relieve en la medida que, después de anunciarse muchas veces la posible venta de esta empresa, ésta sigue ahí. Los beneficios para el país han sido mil millonarios. 2 

Tercera, en los noventa, fue la estrategia de expansión del potencial de producción: dadas las oportunidades que ofrecía un mercado en permanente expansión, particularmente en los Estados Unidos, y la acelerada incorporación de reservas de crudo en el país, la dirección de PDVSA decidió, implantar una estrategia de crecimiento. 

En función de estas oportunidades el país expandiría el potencial de producción que se había mantenido constante desde la nacionalización. Dadas las restricciones presupuestarias y de capacidad de ejecución de PDVSA respecto a las oportunidades de inversión, una piedra angular de esta estrategia fue la apertura del sector petrolero a la inversión privada que aportara financiamiento, tecnología y capacidad de ejecución.

El potencial de producción que se construyó y consolidó en esa década es el que ha mantenido la producción del país en los últimos quince años. Quizá el legado más emblemático de este período son los cuatro proyectos para la producción y mejoramiento de crudo extra pesado de la Faja, fruto de asociaciones estratégicas entre PDVSA y las mejores empresas petroleras del mundo. La producción de estos proyectos representa el 15% de la producción del país en este momento. Estos proyectos entraron en operación hace más de doce años y constituyen la última adición de capacidad que se realizó en la industria petrolera nacional.

Desempeño 
Antes de pasar a discutir las que considero las causas institucionales y políticas de la declinación de la actividad de PDVSA en los últimos quince años, quiero puntualizar la evolución de los indicadores de desempeño en este período.

Producción: La producción de petróleo en el país alcanzó 3.5 Millones de barriles diarios (Mbd) en 1998, para 2013 la cifra reportada fue 2.6 Mbd. Una caída de la producción del 26%. Además, en 1998 no había producción de los proyectos de la Faja, en 2013 éstos produjeron 400 mil barriles diarios (mbd), es decir que la producción en las áreas tradicionales de PDVSA, excluyendo la Faja, ha caído en más de 40%.

Las cifras de producción y consumo del mercado doméstico son tomadas del Statistical Review of World Energy 2014 de BP: http://www.bp.com/en/global/corporate/about-bp/energy-economics/statistical-review-of-world-energy.html 

Las cifras de empleo y los gastos de operación son tomadas de los anuarios estadísticos de PDVSA en distintos años.

Empleo y Productividad: El número de empleados y obreros de PDVSA en 1998 fue 42.000, en 2013 fue 111.000. El número de empleados ha aumentado 2.6 veces. La productividad, medida en barriles por día por trabajador, fue 83 en 1998 y 23 en 2013. Una caída del 72%. 

Gastos de Operación y costos por barril: Los gastos de operación de PDVSA en 1998 fueron 5.500 Millones de dólares (M$) los gastos de operación en 2013 fueron 23.000 M$. El costo promedio por barril producido en 1998 fue de 4 dólares ($/b) el costo promedio en 2013 fue de 24 $/b. Los costos se han multiplicado por 6. 

Consumo Doméstico: En 1998 el consumo de derivados del petróleo en el mercado nacional fue de 470 mbd en promedio el consumo de 2013 fue 780 mbd. Esto es un aumento de 66%. Como fracción de la producción, el consumo doméstico de 1998 representó 13% y en 2013 30%. Según declaraciones públicas de los propios voceros oficiales, de los casi 800 mbd que van al mercado interno el volumen que desvía al contrabando de exportación, a países vecinos y a la cuenca del 3 caribe, alcanza 100 mbd. Esto representa un negocio mil millonario como veremos a continuación.

Pérdidas en el Mercado Doméstico3: Además de aumentar el volumen en 2/3, el precio de venta al mercado interno se ha mantenido esencialmente constante desde 1998. El precio de la gasolina en 1998 era de 0.06 BsF por litro (BsF/l) en 2013 fue de 0.1 BsF/l. Puesto en dólares al tipo de cambio de la época el precio en 1998 fue 0.11 $/l el precio en 2013 fue 0.02 $/l, una caída del 80%. Más importante, el precio internacional de la gasolina en 1998 estuvo alrededor de 0.15 $/l mientras que el precio de exportación en 2013 fue de 0.75 $/l. Así, medido respecto a lo que se ha podido vender ese volumen, las pérdidas en el año 1998 fueron 1.000 M$ y en 2013 fueron 33.000 M$. De acuerdo con las declaraciones oficiales, el contrabando de exportación de exportación puede representar un negocio de 4.400 M$ al año en la actualidad. 

 Los precios de los productos son tomados de los reportes mensuales del Energy Information Administration del Departamento de Energía del Gobierno de los Estados Unidos (www.eia.gov). Los costos de comercialización y venta son estimados propios 
Excedente Exportable: La caída de la producción mientras aumenta aceleradamente el consumo doméstico ha llevado a una caída más que proporcional del volumen disponible para exportar. La diferencia entre producción y consumo interno en 1998 fue 3 Mbd, en 2013 fue 1.8 Mbd, una caída del 40%. 

Composición de las Exportaciones: No sólo se ha producido una importante caída en el volumen de exportación sino que, el destino y la rentabilidad de esas exportaciones han cambiado y caído ostensiblemente. En 1998, de los 3Mbd de exportación 1.7 Mbd se dirigieron a los Estados Unidos y el volumen restante, 1.3 Mbd, se dirigió a Europa, el Caribe, Centro y Sur América en condiciones comerciales. La política de internacionalización había acondicionado los mercados de Estados Unidos y Europa a tomar volúmenes crecientes de crudo venezolano en condiciones de máxima rentabilidad. Por su parte, del volumen de 1.8 Mbd exportado en 2013, se dirigió 0.8 Mbd a Estados Unidos. De los volúmenes restantes, unos 0.5 Mbd se dirigieron a China (de los cuales unos 0.3 Mbd se utilizaron para pagar deuda de la nación o sea no fueron ingreso en caja), unos 0.3 Mbd fueron a India con un descuento por los costos y tiempos de transporte, y aproximadamente 0.2 Mbd fueron a suplir convenios especiales con países del Caribe, Centro y Sur América y se cobra en caja una fracción de su valor comercial. Las exportaciones comerciales a Europa y el resto de América son hoy en día despreciables.
Ingresos por Exportaciones: Tomando en cuenta el descuento y condiciones de pago para las exportaciones a países con los cuales hay acuerdos especiales de suministro en el Caribe, Centro y Sur América; el ingreso neto de servicio de deuda de las exportaciones a China y el ingreso por exportaciones a India y Estados Unidos, el ingreso en caja por las exportaciones de petróleo de PDVSA en 2013 fueron 46.300 M$. Al precio de exportación de 2013, el ingreso por exportaciones de 1998, con el patrón de exportación y condiciones comerciales de la época, hubiera sido de 109.500 M$. La caída del volumen de exportación, la recomposición de mercados y las nuevas condiciones comerciales, se tradujo en una pérdida de ingreso por exportaciones de 63.200 M$ en 2013 respecto a 1998, en condiciones similares de precio. 

Importaciones de Productos: Un fenómeno reciente, fruto del deterioro del aparato refinador nacional, ha sido el acelerado crecimiento de las importaciones de productos finales para el consumo en el mercado interno. En 2013 las importaciones de productos finales y componentes para su elaboración sólo desde los Estados Unidos fueron de 84 mbd. Éstas, aunadas a las 4 importaciones desde refinerías en la cuenca del Caribe y Brasil, en opinión de expertos, han podido alcanzar importaciones totales de productos del país del orden de 160 mbd, a un precio promedio de unos 140 $/b. Esto se tradujo en un egreso por importaciones de derivados del petróleo de 8.200 M$ en 2013. En este monto disminuye entonces el ingreso neto por exportaciones de petróleo. En 1998 PDVSA importó unos 30 mbd en productos por un monto anual de 300 M$, un 4% del monto actual. 

Deuda: Otro fenómeno de reciente desarrollo es la adquisición de deuda directa por parte de PDVSA. Según los estados contables de la empresa en 2013 la deuda directa alcanzó 43.000 M$. En 1998 la deuda era prácticamente despreciable para cualquier efecto práctico. Sólo el pago de intereses anuales de este stock de deuda alcanza unos 4.100 M$. Esta es deuda financiera de la empresa y no incluye la deuda del Gobierno venezolano con el Gobierno chino pagadera con petróleo.

Aporte neto de dólares: La importación creciente de productos y el servicio de la deuda externa de PDVSA han exacerbado en el último lustro la caída en el ingreso neto por exportaciones de petróleo, junto con las ya mencionadas de la caída de volúmenes, recomposición de destinos y cobro en efectivo. Con los supuestos hechos más arriba de ingreso por exportaciones, menos las importaciones de productos y el pago de intereses de deuda, el ingreso neto por exportaciones de petróleo en 2013 fue de 34.000 M$. En las condiciones comerciales, técnicas y financieras de PDVSA de 1998, no habría habido merma en el ingreso de 109.500 M$. La caída en el ingreso efectivo entre los dos extremos de los últimos quince años, en condiciones similares de precio, es de 75.500 M$. Particularmente importante es la caída del ingreso neto en el último lustro. Comparado con 2008 con un precio similar de exportación de 100 $/b en promedio, el ingreso neto por exportaciones de petróleo ha caído en más de 50 % de 69.500 M$ en 2008 a 34.000 M$ en 2013. Esta severa caída del ingreso neto del sector petrolero, es la causa fundamental de la escasez relativa de dólares en el país.

El Auge 
Para explicar las causas institucionales y políticas del colapso en el desempeño de PDVSA en los últimos quince años es necesario remitirnos primero a las que considero las razones del éxito de la empresa hasta 1998.

Las razones originales del éxito de PDVSA durante sus primeros 23 años se pueden resumir en tres, la forma legal que se le dio a la empresa; las condiciones de la transición de la propiedad privada transnacional a la propiedad estatal de las empresas petroleras que operaban en el país; y el contexto político de la nacionalización.

Marco Legal e Institucional: PDVSA fue creada en 1975 como una empresa pública de derecho privado, sujeta al código de comercio. A mi entender esta forma jurídica explica el éxito de PDVSA en sus primeros cinco lustros de existencia por las siguientes razones. La relación con el Gobierno, como expresión del Estado propietario, fue formal y a distancia a través de la Asamblea de Accionistas. La gerencia profesional de PDVSA era responsable del manejo de la corporación con mínima interferencia del Ejecutivo. Éste aprobaba cuanto menos el presupuesto y los resultados operacionales de la empresa y dictaba las orientaciones estratégicas básicas ejecutadas por la corporación. La gerencia era responsable única de los resultados y del manejo de la empresa. Al estar sujeta al código de comercio, para la empresa era ilícito entrar en prácticas no comerciales que atentaran contra su patrimonio. Su carácter de empresa privada  también le dio a PDVSA la posibilidad de fijar salarios y remuneraciones competitivos internacionalmente y retener y atraer a los mejores profesionales y ofrecerles una carrera de largo plazo. 

La Transición: La Transición de la propiedad privada transnacional a la nacional estatal se dio sin ningún tipo de fisuras. Esencialmente todos los empleados de las empresas transnacionales que operaban en el país siguieron trabajando en la estatal y, con ellos, el conocimiento acumulado durante más de cinco décadas de actividad petrolera en el territorio nacional. Además, se adoptaron los sistemas y procedimientos de las mejores empresas petroleras del mundo que operaban en el país y se hicieron nacionales. Aun cuando se disminuyó la tasa de impuesto sobre la renta para darle respiro financiero a PDVSA, las reglas distributivas siguieron siendo las mismas que se impusieron a las empresas transnacionales, claras y transparentes. No discrecionales. De la misma manera, el rol regulador y fiscalizador del Ministerio de Minas e Hidrocarburos, siguió siendo el mismo, así como la relación de éste con PDVSA como empresa operadora. La continuidad institucional, gerencial y operacional de la industria petrolera fue la segunda base del éxito de PDVSA hasta finales de siglo.

El Contexto Político: La nacionalización en Venezuela se dio como consecuencia del más amplio consenso político. Partidos de todo el abanico dieron su apoyo público a la iniciativa del gobierno en 1975. Además, y muy importante, los empleados y obreros de la industria petrolera transnacional, en su casi totalidad ciudadanos venezolanos, apoyaron la nacionalización, una vez que quedó clara su continuidad profesional y que se respetarían sus condiciones laborales. Lejos de oponerse, la fuerza laboral petrolera fue la piedra angular de la construcción de la nueva industria petrolera nacional. 

El Colapso 
Las causas de la debacle de PDVSA hay que verla a la luz de la destrucción de los pilares que le dieron origen y el desmantelamiento de las estrategias que la hicieron crecer. 

Desinstitucionalización, Injerencia y Destrucción: A partir de 1999 se inicia un proceso de desmantelamiento del marco original legal de PDVSA, la corporación deja de existir como empresa pública de derecho privado para pasar a ser un brazo operativo del ejecutivo nacional, como se materializa en la nueva Ley de Hidrocarburos Líquidos de 2002. Hay dos primeras señales de la creciente injerencia del gobierno, primero, el desmantelamiento de los sistemas de desarrollo de personal basados en el mérito profesional y técnico. Con el nuevo gobierno, desde muy pronto, los nombramientos gerenciales se hacen sobre la base de fidelidades político partidistas antes que por méritos profesionales. Segundo, la venta de hidrocarburos de exportación y al mercado interno en condiciones no comerciales, lo cual atentaba contra los lineamientos del código de comercio. 
La gerencia profesional de PDVSA resintió enseguida estas dos medidas y se fue haciendo cada vez más áspera y difícil su relación con la directiva de la empresa, el Ministerio de Energía y Minas y el Ejecutivo en general. La continua escalada en la tensión llevó al enfrentamiento abierto a lo largo de los distintos episodios del año 2002 que desembocaron en la huelga petrolera de finales de ese año. Como consecuencia y para finalizar el enfrentamiento el gobierno diezmó el personal de la empresa y así la privó de su principal activo, el conocimiento acumulado en sus profesionales. Al final de la huelga, a principios de 2003, de 39.700 empleados fueron despedidos casi la mitad, 18.700. De 19.400 profesionales fueron despedidos más de las dos terceras partes, 13.100. La antigüedad promedio de los empleados despedidos era de quince años y con ellos se perdieron 280.000 años de experiencia. El entrenamiento formal de estos empleados en la empresa era de 21 millones de horas. PDVSA nunca se ha recuperado de esta masiva pérdida de conocimiento, talento y experiencia. El declive del sector petrolero nacional ha sido inevitable, indetenible e irreversible. El deterioro se ha ido acelerando con el paso del tiempo, ya que la inercia mantuvo un mínimo de continuidad operacional que se ha ido erosionando. 

Expropiaciones: La desinstitucionalización del sector petrolero también se reflejó en la creciente discrecionalidad en la distribución del ingreso petrolero más allá de las reglas que existieron en el pasado. Además, rápidamente, PDVSA dejó de ser una empresa propiamente petrolera para pasar a asumir un sinfín de actividades que nada tenían que ver con su esencia. PDVSA dedicaba sus recursos financieros y humanos a la realización de estas otras actividades. Además, la empresa tuvo que asumir a su costo el masivo subsidio al mercado doméstico y a los mercados de exportación no rentables. Así la primera expropiada por el nuevo gobierno fue la propia empresa petrolera estatal. Este manejo se ha traducido en el descalabro financiero de la corporación. El flujo de caja de la empresa se ha dedicado en forma discrecional a financiar tareas del gobierno. Esto se ha traducido, por falta de inversión, en el deterioro del capital físico, que aunado a la pérdida de capital humano, explica la caída irreversible de la producción y de la capacidad de refinación doméstica.

Aparte de la expropiación y desmantelamiento de la empresa estatal, el gobierno expropió las empresas privadas que operaban en el país. Por un lado fueron las empresas transnacionales socias de PDVSA en las grandes inversiones para el desarrollo de la Faja del Orinoco. Por otro, y más emblemático, fueron un sin fin de empresas privadas nacionales proveedoras de bienes y servicios a PDVSA en sus operaciones. Desde empresas de servicios a pozos, a manejo de gas o transporte de personal. Esta serie de expropiaciones terminó por diezmar lo que quedaba de conocimiento acumulado en el sector petrolero nacional.

La expropiación del ingreso de PDVSA y la violación de los derechos de propiedad privados y la expropiación de las empresas privadas, cerraron los pocos espacios que quedaban para la inversión privada en el sector petrolero nacional.


Aislamiento y confrontación: Si algo caracterizó el éxito de la industria petrolera nacionalizada fue el consenso político, la transición estable y la continuidad. El manejo del sector desde 1999 se ha caracterizado por todo lo contrario. La confrontación y el unilateralismo político, la discrecionalidad institucional, la partidización de la toma de decisiones gerenciales y la opacidad en el reporte de los indicadores de desempeño operacional y financiero. El cuadro que hemos presentado, lamentable y trágico, es fiel reflejo de la realidad. Sin embargo, de la experiencia de los cuarenta años desde la nacionalización podemos aprender los elementos básicos de la reconstrucción exitosa a mediano plazo del sector petrolero nacional que desarrollaremos en un próximo artículo. 

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